Confieso que no me entusiasma el ideal de vida que nos presentan aquellos que creen que el estado normal del hombre es luchar sin fin para salir de apuros, que esa refriega en la que todos pisan, se dan codazos y se aplastan, típica de la sociedad actual, sea el destino más deseable de la humanidad
Nada es demasiado importante. Lo que realmente importa es llegar a tu casa, estar tranquila y poder dormir bien. Por eso todo lo que me pasa me lo tomo como algo normal