La posición del padre o de la madre es la de quien, sin ningún prejuicio o disminución de su autoridad, humildemente, acepta el papel de enorme importancia de asesor o asesora del hijo o de la hija. Asesor que, aunque batiéndose por el acierto de su visión de las cosas, nunca intenta imponer su voluntad ni se exaspera porque su punto de vista no fue adoptado.
Yo sigo pensando que si la gente aceptase la disminución de la edad para castigarlos a los 16 años, mañana estarían pidiéndola a los 15, después a los 9, después a los 10. Quién sabe, algún día, queramos castigar hasta al feto, si ya supiéramos lo que a ocurrir en el futuro.