Oh Luna! Siempre estuviste a mi lado, alumbrándome en los momentos más terribles; desde mi infancia fuiste el misterio que velaste por mi terror, fuiste el consuelo en las noches más desesperadas, fuiste mi propia madre, bañándome en un calor que ella tal vez nunca supo brindarme.
Mi árbol brotó...Mi infancia pasó...Hoy bajo su sombra que tanto creció...Tenemos recuerdos mi árbol y yo.