Es más cómodo sufrir que actuar; es más cómodo dejarse redimir y liberar por otro, que liberarse a sí mismo; es más cómodo hacer depender su salvación de otra persona, que de la propia fuerza; es más cómodo amar que anhelar; es más cómodo saberse amado de Dios, que amarse a sí mismo con un amor sencillo o natural, innato en todos los seres.
Ni siquiera he comenzado a dar órdenes de usar balas, pero, si fuera necesario, usaremos la fuerza, de acuerdo con el Derecho Internacional y la Constitución libia. Se luchará calle por calle para liberar el país. La lucha se llevará a cabo calle por calle hasta que el suelo libio sea liberado.