No creo en Dios, lo que no quiere decir que no considere la religión un aspecto culturalmente fundamental de la existencia. Mi familia pertenecía a esa generación de judíos que se acercaron a la religión después de la guerra con una actitud que revelaba un paradójico sufrimiento del Holocausto, muchos sintieron la necesidad de acercarse a sus raíces.
El buen Dios ha de tenernos en verdad mucho cariño para acercarse siempre a nosotros con un tiempo tan malo.
La palabra es el arma de los humanos para aproximarse unos a otros.
La palabra es la alarma de los humanos para aproximarse unos a otros.
Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí
Estaban en un entrenamiento y jugaban muy bien, era un lindo partido. Entonces Veira hace sonar el silbato. ¡Paren todo! ¡Paren todo! dice. Lo llama al utilero y lo manda a buscar una escalera. La pone en la mitad de la cancha, el Bambino se sube y dice: ¡Este partido es una maravilla! ¡Lo tengo que ver desde arriba!