Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida.
..., y de la diferencia nace la discordia, y de la discordia viene el apartamiento de la unidad.
Nos convertimos en esfinges, aunque falsas, hasta el punto de no saber ya quiénes somos. Porque, por lo demás, lo que somos es esfinges falsas y no sabemos lo que realmente somos. El único modo de que estemos de acuerdo con la vida es que estemos en desacuerdo con nosotros. Lo absurdo es lo divino.
Por lo tanto, vemos que uno de los orígenes evidentes del desacuerdo entre humanos es el uso de ruidos para las palabras