Los tres fines que un estadista debe proponerse en el gobierno de su nación, son: 1.- seguridad a los que poseen; 2.- facilitar el camino a los que traten de adquirir; 3.- esperanzas a todos.
Si soy Presidenta de la República yo siempre recurriré a la palabra oficial; en este caso, esa la tiene la OMS, que es el organismo técnico mundial. Si ese organismo, como hasta hoy, dice que no es abortiva, entonces yo la sigo. La vida comienza en la concepción y, por lo tanto, nosotros no abriremos jamás nada que permita facilitar o legalizar el aborto.