La desconfianza del ingenio es el principio de la tiranía.
En los negocios de la vida no es la fe lo que salva, sino la desconfianza
-Hablar de otro mundo distinto de éste carece de sentido, suponiendo que no nos domine un instinto de calumnia, de empequeñecimiento y de suspicacia contra la vida.
Todos los grandes campeones son así, todos tienen un pelín de inseguridad en la vida y tienen que compensarlo
La perpetua búsqueda de la seguridad parece solo haber engendrado una inseguridad crónica
La persona verdaderamente efectiva tiene la humildad y el respeto necesarios para reconocer sus propias limitaciones preceptúales y apreciar los ricos recursos que pone a su disposición la interacción con los corazones y las mentes de otros seres humanos. Esa persona valora las diferencias porque esas diferencias acrecientan su conocimiento, su comprensión de la realidad.
El alma que venza la potencia del demonio no lo podrá conseguir sin oración ni podrá entender sus engaños sin mortificación y sin humildad