Como científica me siento responsable. He entrado en estas organizaciones porque los científicos se ven envueltos en este tipo de problemas y las organizaciones científicas deberían oponerse al uso de la investigación científica para el desarrollo de las armas.
La idea desencadena la acción al enunciar un proyecto, al indicar un objetivo; y determina y guía la acción al elaborar un programa. Para no ser utópico, ese proyecto y ese programa, al oponerse al presente político, deben tenerlo en cuenta: deben ser realizables a partir del presente dado (y no suponiendo condiciones inexistentes).