Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad
El hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.
Nadie está excluido de pedir a Dios, la puerta de la salvación está en abierta para todos los hombres
Formar parte de la sociedad es un fastidio, pero estar excluido de ella es una tragedia.