Me sigue produciendo estupor que haya personas, seres humanos como nosotros, que sean capaces de, con absoluta consciencia y de forma deliberada, hacer daño de forma continua y sistemática. Sobre todo cuando además consiguen que la persona se haya convertido en un ser débil, muy vulnerable
La vida me ha golpeado fuerte. Podía haberme hecho vulnerable y acabar pegándome un tiro, o podía mirar al cielo y crecer. Elegí la segunda opción.