Cuando más se pone a prueba la habilidad conciliatoria de una persona, es cuando tiene que concertar con un necio.
...cada uno tira para sí, cada uno habla su lenguaje, no quiriendo concertar con el otro.
Tardo cinco a diez minutos en arreglar mi cabello, bueno tal vez ocho.
¿De qué tren bala me habla Jaime? ¿Qué? ¿Va a hacer un vagón con pucheros? No podemos arreglar una zorrita y vamos a armar el tren bala.