El carácter humano es como una balanza: en un platillo está la mesura, y en el otro la audacia. El mesurado tímido y el audaz indiscreto son balanzas con un brazo, trastos inútiles.
Para las chicas era tímido como un violetita, pero jugando al fútbol era una bestia parda. Me desfogaba yo allí de mala manera
Pero el socialismo marxista ha de permanecer siempre como un portento para los historiadores de la opinión: como una doctrina tan ilógica y tan torpe puede haber ejercido, de modo tan poderoso una influencia sobre la mentes de los hombres y, a traves de ellas, sobre los acontecimientos de la historia
El carpintero hábil no se hace torpe para poder ser imitado por cualquiera de sus ayudantes.