¿Acaso todo, todo lo que pueda alegrar una pizca la vida está lejos de mí?
Generalmente, trabajamos más para enojar a quienes nos atacan, que para alegrar a quienes nos apoyan. En Chile me pasó esto último.
Tratar de complacer a todo el mundo es imposible. Si hicieras esto, acabarías en el medio sin nadie a quién le caigas bien.
Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones