No puede ejecutar cosas grandes el que tiene su atención en las pequeñas.
En mi frecuente paso por el Gobierno, he aprendido que la atención de los Ministros ha estado absorbida constantemente por Cataluña; cuando no era una cosa, era otra; huelgas, regionalismo, separatismo, sindicalismo, proteccionismo. Si el resto de España hubiera originado iguales preocupaciones, la vida ministerial habría sido imposible.
Una mujer que se mira al espejo y se arregla no siente vergüenza de reducirse a sí misma, a ese ser infinito que mira todas las cosas, a un pequeño espacio.
Que no se pretenda negar el carácter moral del Estado Fascista, porque a mí me daría vergüenza hablar desde esta tribuna, si no sintiese que represento la fuerza moral y espiritual del Estado