(...) Me gustaría lo que desgraciadamente no ocurre ahora, que un niño español cuando salga de la escuela conozca lo que es la historia de España, sepa amarla y defenderla; y que no estemos en una actitud a veces vergonzante
Esclavizadas de la manera más vergonzante durante siglos por la Iglesia, las ciencias naturales han levantado la cabeza y, conscientes de su sagrado derecho, de su divina misión, han propinado golpes llenos de odio a su antigua torturadora.