No hay recetas para conducir pueblos, ni hay libros que aconsejen cuáles son los procedimientos, para conducirlos. Los pueblos se conducen vívidamente, y los movimientos políticos se manejan conforme al momento, al lugar y a la capacidad de quienes ponen la acción para manejarlos.
Escribo: eso es todo. Escribo conforme voy viviendo. Escribo como parte de mi economía natural. Después, las cuartillas se clasifican en libros, imponiéndoles un orden objetivo, impersonal, artístico, o sea artificial. Pero el trabajo mana de mí en un flujo no diferenciado y continuo.
Yo me propuse renovar la filosofía para volverla acorde a las ciencias del momento. No creo en filosofías eternas, perennes, creo que la filosofía es hacer permanente.
Mujeres que he ido viendo durante 15 años, que vienen destrozadas físicamente de una manera que va acorde con su estado emocional interno. Cómo son capaces luego de remontarse, de luchar, de recuperar su vida. Y se convierten otra vez en lo que eran. Mujeres con heridas por dentro, pero que han sabido cerrarlas, y que se han abierto una nueva perspectiva de vida
La desesperación es perfectamente compatible con una buena cena, se los aseguro
La desesperación es perfectamente compatible con una buena cena, se los aseguro.