La muerte nos libera de las impresiones de los sentidos, de los deseos que nos hacen juguete suyo, de las divagaciones del espíritu y del duro servicio de la carne
Una adolescente no es una mujer, porque no es mujer un ángel; porque no es carne el espíritu; porque no es luz el fuego, y las mujeres pueden ser carne y fuego, nunca son luz y espíritu.