El Samurái debe obrar sin dudar, sin confesar el más mínimo cansancio ni el más mínimo desánimo hasta concluir su tarea.
Nada se parece tanto al orgullo como el desánimo
No hay cuestión ni pesadumbre que sepa amigo, nadar; todas se ahogan en vino, todas se atascan de pan.
La pesadumbre es una enfermedad en la que cada paciente debe tratarse a sí mismo.