Tres años tenía, a ese micrófono que a lo mejor no escucha pero siente, le agradezco mucho porque sabía que lo iba a respetar toda la vida
La generosidad que me da la conciencia de ser libre y de tener que respetar la libertad de los demás para entablar con ellos un diálogo de igual a igual. Sin embargo, en nuestra condición común hay compromisos, luchas ganadas o perdidas, libertades concedidas y luego negadas