Por mirar la pequeñez de un gusano podemos perder la grandeza de un eclipse.
Uno no se hace grande más que midiendo la pequeñez de su dolor.
El avaro vive siempre en la miseria por temor a la miseria.
Mucho más se llena la vida de un hombre con veinte años de heroísmo como Calderón, que con sesenta de ociosidad y de miseria