Yo en realidad nunca tengo un plan B. Creo que si uno tiene un plan B, significa que esta aceptando la posibilidad del fracaso.
Los opresores, falsamente generosos, tienen necesidad de que la situación de injusticia permanezca a fin de que su generosidad continúe teniendo la posibilidad de realizarse. El orden social injusto es la fuente generadora, permanente, de esta generosidad que se nutre de la muerte, del desaliento y de la miseria.