Quien recibe una idea de mí, recibe instrucción sin disminuir la mía; igual que quien enciende su vela con la mía, recibe luz sin que yo quede a oscuras. Las invenciones no pueden, por naturaleza, ser objeto de propiedad
¿Quieres ser rico? Pues no te afanes por aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia.