Hay una falsa percepcion de muchos politicos de creer que nuestras sociedades funcionan solo con el autoritarismo, que el desarrollo es el crecimiento económico de una élite y que la democracia es imcompatible con el mercado.
La élite pretende mantener su ensueño de minoría despierta.
No hay humillación ni deshonra en el reconocimiento de la superioridad de un adversario
Lo que se llama libre albedrío no es más que el sentimiento de superioridad respecto de quien debe obedecer.
No hagas estima de ti por tu apersonamiento físico o los bienes que la fortuna te deparó, sino por tu prestancia moral o los bienes del alma.
Como anarquista revolucionario, y mientras tenga un lazo con esta calificación, te llamaré a ti, hermano humillado, a la lucha por la realización del ideal anarquista. En efecto, sólo por esta lucha por la libertad, la igualdad y la solidaridad comprenderás el anarquismo.
La libertad sin igualdad es una hermosa palabra de claros acentos pero de escuálidos resultados