... si ve que algo redunda en perjucio del suyo, no puede cunplirlo sin faltar a la fidelidad prometida a los súbditos, que es su máxima obligación,...
No cabe duda que la gente tiene que estar loca o extrañamente obcecada para cifrar la principal esperanza de su fidelidad o seguridad común en una sola persona, la cual, en el caso de que sea buena, no puede hacer más que otro hombre, y si es mala tiene poder para hacer más daño que millones de otros hombres