Dios ha creado al hombre como un animal sociable, con la inclinación y bajo la necesidad de convivir con los seres de su propia especie, y le ha dotado, además, de lenguaje, para que sea el gran instrumento y lazo común de la sociedad.
Creemos en una sociedad en la que no sólo nos limitamos a perseguir nuestros objetivos individuales, sino que tenemos muchos objetivos en común y trabajamos juntos para lograrlos.
Ya no me importa que usted sea amigo o enemigo, el único camino que me queda es dejar atrás esta trinchera inútil y enfrentarme al destino con todo mi coraje.
Es inútil considerar cuantitativamente el tiempo, pues lo primordial es la experiencia de un tiempo cualitativo, compuesto de partes heterogéneas, donde las duraciones no fluyen con la misma rapidez.