Lo que importa no es pensar en el pasado ni en el futuro. Lo más importante es cargar con el ahora.
Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja.
¿Cómo celebrarte, oh tú, que eres trascendente a todo?
Pues déjame soñar solo mi drama y cuando quieras algo trascendente en la cama me llamas