Nadie puede justificar, por ningún motivo, la matanza indiscriminada de civiles indefensos. Ninguna causa o bandera puede validar el uso del terror asesino en contra de mujeres, hombres y niños.
Al utilizar por primera vez este tipo de armas nos alineamos con los bárbaros de las primeras edades.
Es una pena utilizar una novedad tan fuerte con un rival tan flojo