Uno de los principales objetivos de la educación debe ser ampliar las ventanas por las cuales vemos al mundo.
Todo proyecto de izquierda debe hacerlo. Lo posible y lo imposible son construcciones culturales. Someterse a una definición preestablecida significa someterse al modelo vigente. No se trata de ignorar la realidad, se trata de ampliar al máximo las fronteras de su transformación.