Con constante oración y súplica pediremos al Hacedor de todas las cosas, conserve íntegro el número contado de sus escogidos en todo el mundo, por su amado Hijo y Siervo, Jesucristo Para conocerte a Ti, el solo Altísimo en las alturas Tú sólo eres el bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne.
Cualquiera que haya destruido un prejuicio, un solo prejuicio, es un bienhechor de la humanidad
Dios Padre ama a todo ser humano. Que nadie se sienta olvidado, porque el nombre de cada uno está escrito en el corazón bondadoso del Señor.
El carácter más apropiado para educar humana y cristianamente a los niños y jóvenes es el que reúne la jovialidad, la afabilidad y la constancia que sólo se hallan en un corazón humilde y bondadoso