La creación de una sociedad justa no es posible en manos de gente irresponsable, sin auto-estima, sin capacidad solidaria, sin amor por sus raíces y sus vecinos, sin un proyecto nacional que haga parte de nuestra saludable dosis de egoísmo, tan necesaria como esencial
Una saludable autoestima significa que no nos sentimos obligados a justificar, ante nosotros mismos o ante nadie, el hecho de salir de vacaciones, acostarnos tarde, comprar zapatos nuevos o permitirnos algún capricho de cuando en cuando.