Lo más pequeño que se conoce de Dios, aunque sólo sea una flor, al tener un ser en Dios, es más noble que el mundo entero. Lo más pequeño que en Dios es, en cuanto que es un ser, es mejor que conocer a un ángel... Para Dios nada muere, todas las cosas viven en él.
He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe
¿Podrá, pues, haber un mejor testimonio de la mala y viciosa educación de una ciudad que el hecho de que no ya la gente baja y artesana, sino incluso quienes se precian de haberse educado como personas libres, necesiten de hábiles médicos y jueces?
Un pueblo educado es un pueblo armado, convirtiéndose en el enemigo más peligroso para el gobierno, sistema, por ello es que cada vez reducen el presupuesto de la educación.