Puede uno vivir todo lo retraído que quiera; pero al menor descuido se hallará convertido en deudor o en acreedor.
Mejor es esconderse y cuidar de sí, que con descuido propio hacer milagros
La fealdad quedó instaurada por primera vez en el arte al ser exhibido el primer retrato del hombre.
La belleza y la fealdad son un espejismo porque los demás terminan viendo nuestro interior