Es difícil dejar de convertirse en la persona que los demás creen que uno es.
Las leyes naturales del universo son tan precisas que no se nos hace difícil construir una nave espacial para volar a la Luna, y podemos medir el tiempo del vuelo con la precisión de una fracción de segundo. Estas leyes tienen que haber sido establecidas por alguien
El tiempo es la espera de una mañana improbable o de fecha segura que no llega y pasa y engendra otra espera.
El hecho de que algunos nunca hayan soñado es tan improbable como el que algunos nunca hayan reído.