Lo que (Sanchis Banús) deja a los suyos no reclama presencia de notario: conducta. Es todo cuanto yo pido a los dioses benévolos que me permitan conservar para los míos. Cuanto la ambición pudiera allegar en faenas duras, en afanes lastimosos, no vale lo que una bella conducta.
Hay que saber allegar provisiones que sobrenaden con nosotros en medio de un naufragio
No creo que sea posible para un hombre de ciencia, hacer observaciones puras; sus intereses y su experiencia le obligan a teorizar, le obligan a agregar un concomitante científico activo a la mera percepción de los fenómenos.
Si hemos sido capaces de cambiar el mundo natural, que no hicimos, que ya estaba hecho, si mediante nuestra intervención hemos sido capaces de agregar algo que no existía, ¿cómo no vamos a ser capaces de cambiar el mundo que sí hicimos, el mundo de la cultura, de la política, de la explotación y de las clases sociales?
Lo que sí tiene trascendencia, y es esencial y específicamente humano, es el ámbito de lo afectivo. Pero el sexo no. Lo malo es que, en algún momento aciago de la humanidad, se cometió el trágico error de adjudicar a lo sexual un significado moral.