Los dramaturgos y los actores de esta orilla y de la otra, son lo que han creado y preservado espacios de libertad aún en los peores tiempo de la peste, la cólera, la persecución y el exterminio. Todos ellos, aparte del lenguaje, tienen en común el mismo deseo: reunir a un pequeño grupo de personas (cada día más pequeño) para celebrar la liturgia gozosa y cómplice del teatro.
Si alguien está dispuesto a celebrar una posible reelección de Bush, es Al-Qaida. Mientras que es claro que los palestinos esperan que una victoria de Kerry desbloquee la situación.