Para gobernar se precisa firmeza, pero también mucha flexibilidad y paciencia.
Debemos temer el valor de nuestras opiniones, la flexibilidad de nuestros deberes.
La inconstancia lo echa todo a perder- ella no deja que ninguna semiente germine
La inconstancia y la impaciencia destruyen los más elevados propósitos.
Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro.
La sociedad paga bien caro el abandono en que deja a sus hijos, como todos los padres que no educan a los suyos