La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.
El hambre, la humillación y la sorda cólera ante la injusticia se hacen tolerables a través de las imágenes entrañables de las personas amadas, de la religión, de un tenaz sentido del humor, e incluso de un vislumbrar la belleza estimulante de la naturaleza: un árbol, una puesta de sol.
Nuestro tiempo es tan excitante que a las personas sólo puede chocarnos el aburrimiento.
El excitante aroma desprendido de cuanto usa la mujer hermosa y limpia impregnaba la atmósfera de efluvios como formados con emanaciones de flores extrañas y aliento de beldades soñadas. Todo era allí poéticamente sensual.