Es el papel del científico -del honesto e inteligente hombre de letras, así como también del sacerdote honesto e inteligente- el mantener experimentalmente opiniones heréticas y prohibidas incluso si es para rechazarlas finalmente.
En ninguna manera se deben permitir ladrones; los cuales, pudiendo ganar hacienda con honesto trabajo y poseerla con buen derecho, quieren más haberla hurtando o robando; por lo cual es muy justo que sea ahorcado el que fuere ladrón