La madre en nuestra providencia sobre la tierra en los primeros años de vida, nuestro apoyo más firme en los años siguientes de la niñez, nuestra amiga más tierna y más leal en los años borrascosos de la juventud.
El dinero que sale de la empresa se evapora. Por eso reinvertimos las utilidades. El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos