Nunca, ni siquiera ante un ruego, administraré algún veneno letal como tampoco daré consejo para eso; nunca daré a mujer alguna supositorio para que aborte. del El juramento de Hipócrates en la obra La historia del aborto por Robert Jütte, pp 33, según la traducción Deichgräber
El aborto es algo propio de los bolcheviques y que, junto con la eutanasia, forma parte de las viejas recetas de los totalitarismos que han asolado Europa.