Siempre comparan a alguien con Pelé, pero yo digo a mis amigos argentinos que primero tienen que decidir quién es el mejor de Argentina. Si le eligen, él debe superar los mil goles para empezar a hablar
Existe una convención poco tácita entre el autor y el lector, por la cual el primero se denomina enfermo, y acepta al segundo como enfermero. ¡El poeta es quien consuela a la humanidad! Los papeles están arbitrariamente invertidos.