No ves sino las apariencias de las cosas; te das cuenta de tu ignorancia y, sin embargo, no renuncias a amar. Deberías saber que Alá nos ha dado el amor como nos dio ciertas plantas venenosas.
La ignorancia nunca concilia un problema.
Mañana es el mote del diablo, el favorito refugio de la inepcia y la pereza, la sima que se traga los proyectos esbozados y las resoluciones demoradas
Todo lo feo debilita y deprime al hombre. Le sugiere la decadencia, el peligro, la impotencia
No hay ninguna otra alternativa para los dioses: o son la voluntad de poder —y mientras serán dioses de un pueblo— o son, por el contrario, la impotencia del poder — y entonces se vuelven necesariamente buenos...
De la imposibilidad de razonar fue de donde nacieron las artes, el apólogo, etcétera. Es asimismo de la ineptitud de razonar o del hastío de razonar sin descanso de donde nacen, en las almas vivas, la poesía, la elocuencia, las metáforas, etcétera. He aquí, sin la menor duda, una gran cualidad.
En el mundo hay sólo dos maneras de triunfar: por la propia capacidad o por la ineptitud ajena.