Para el dibujo se necesita una cultura general amplia, hay que tener conocimientos de historia, psicología, arquitectura. No basta saber inventar diálogos...
Los conocimientos económicos conducen necesariamente al liberalismo.
Al hombre de conocimiento le disgusta bajar al agua de la verdad no cuando está sucia, sino cuando no es profunda.
¿Y por qué no? Después de todo, iba a pasar toda la eternidad en un millar de infiernos... El conocimiento era libertad, de cierta clase. Cuando lo mínimo que podían hacerte era todo, entonces lo máximo que podían hacerte dejaba de inspirar terror.
La fe es una aptitud del espíritu. Es, de hecho, un talento: se tiene que nacer con ella.
Quiero recordarles a mis camaradas, principalmente a los más jóvenes, que hoy promedian las edades de 58 a 68 años, que aún están en aptitud física de combatir, que en caso de continuar sosteniéndose este injusto encarcelamiento y denotación de los valores básicos ameriten el deber de armarse nuevamente en defensa de las instituciones básicas de la República
Generalmente se cree que la cultura es algo creado, mantenido y desarrollado sólo mediante el esfuerzo humano. Pero la cultura se origina en la asociación entre el hombre y la naturaleza.
La cultura brasileña refleja más la africana que la americana. En los EE.UU. tenemos el jazz y casi que sólo eso. No existen personajes como Machado de Assis, un mulato considerado uno de los más grandes escritores del país.
Interpreto muchos de esos papeles, es como el huevo y la gallina. No sé si asustas porque interpretas a esos personajes o intepretas a esos personajes porque asustabas. Pero creo que hay una conexión muy cercana entre lo que es miedo y lo gracioso. Así que pienso que si tienes la habilidad de hacer uno, puedes tener la hibilidad de hacer lo otro.
La inteligencia es la habilidad para tomar y mantener determinada dirección, adaptarse a nuevas situaciones y tener la habilidad para criticar los propios actos.
Si cada español hablase de lo que entiende, y de nada más, habría un gran silencio que podríamos aprovechar para el estudio
Quiéralo o no, sépalo o no, todo el que emplea su vida en el estudio de la sociedad y en publicar sus resultados, está obrando moralmente y, generalmente, políticamente también. La cuestión está en si afronta esta situación y acomoda su mentalidad a ella, o si se la oculta a sí mismo y a los demás y va moralmente a la deriva.