Se ha convertido casi en un comentario cliché, que nadie hoy en día alardea de ser un ignorante en literatura, pero es aceptable socialmente alardear de ignorar la ciencia y afirmar orgulloso que se es un incompetente en matemáticas.
La mujer será realmente igual al hombre el día en que se designe a una mujer incompetente para un puesto importante.
El primer deber de la sociedad es dar a cada uno de sus miembros la posibilidad de cumplir con su destino. Cuando se vuelve incapaz de realizar esta tarea debe ser transformado.
Yo soy incapaz de decir una mentira: las he dicho miles de veces, pero en esta conversación no he dicho nada que no sea cierto.