A quince metros del cadáver ya no necesité guía alguno. Había detectado la inconfundible fetidez a muerte que se mezclaba con el peculiar olor arcilloso de los bosques. El olor a carne en descomposición no se asemeja a ningún otro y se percibía claramente en el ambiente cálido del atardecer, tenue pero innegable.
El creador ha distribuido diferentes tipos de flores desde los polos al ecuador, cada clima tiene su peculiar vegetación, y la superficie de la tierra puede dividirse en regiones caracterizadas por un predominio de ciertas especies de flores.
Cualquier chica del mundo, por muy atractiva, explosiva o despampanante que sea, tiene algo que no puede negar: una vagina. Y resulta que por ley natural las vaginas piden, necesitan, y desean algo que nosotros tenemos: un pene. Por favor, recordadlo cuando estéis temblando de miedo en el momento de acercaros a una mujer.