Dad con cara amiga, con aquel callar púdico que hace agradable el bien.
La amistad verdadera requiere tres cosas; la virtud para ser honesta, la conversación para ser agradable y la utilidad porque le es necesaria.
Procura ser tolerante y de carácter apacible con todo el mundo.
Tomen sobre sí mi yugo y aprendan de mí, porque soy de genio apacible y humilde de corazón, y hallarán refrigerio para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga es ligera