Mi labor ha consistido en extraer lo vivo de lo que se cree muerto, escarbando en conocimientos genéticos, pre filosóficos, inherentes a la memoria de las culturas.
La ciencia tiene que ser entendida en su sentido más amplio, como un método para comprender la realidad observable, y no simplemente como un instrumento para la adquisición de conocimientos especializados.
Mi trabajo me ha dado un profundo conocimiento sobre las ilusiones y muchos años de experiencia en mostrarlas a personas de todo tipo.
El conocimiento es una aventura incierta que conlleva en sí misma y permanentemente el riesgo de ilusión y de error.