La avaricia es de naturaleza tan ruin y perversa que nunca consigue calmar su afán: después de comer tiene más hambre
Todos los compromisos son absurdos, pues van destinados a calmar las pasiones y no a satisfacer las inteligencias
Mi vida es un perfecto cementerio de esperanzar muertas.
La timidez se compone del deseo de agradar y del temor de no conseguirlo
El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.