El Cristianismo, no sólo es capaz de inferir las verdades lógicas, sino qué, cuando sobreviene el absurdo, sabe acertar -digámoslo así- las verdades ilógicas.
El hombre ha de acertar siempre. La vida no es muy larga y raras veces da dos oportunidades parecidas a la misma persona. Todo lo que hacemos desde la mañana a la noche ha de ser acertado
El deber más santo de los que sobreviven es honrar la memoria de los desaparecidos.
Se tiende a honrar a quien ha dedicado toda su vida a una única empresa, lo cual es justo, pero quien quema toda su vida en un fuego de artificio, que dura un instante, testimonia con mayor precisión y pureza los valores auténticos de la vida humana.